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Principales diferencias entre un ascensor hidráulico y un ascensor eléctrico

Los ascensores son sistemas de transporte vertical diseñados para trasladar personas entre diferentes plantas. Está dotado de ciertas partes mecánicas y electrónicas que se unen para obtener un medio de movilidad fiable, cómodo y seguro. 

Ahora bien, en el mercado existen diferentes modelos de ascensor y no siempre somos capaces de saber cuál es el idóneo para nuestra vivienda. Hablamos de ascensores hidráulicos y ascensores eléctricos, ¿qué diferencias existen entre ellos? ¿Cuál es el adecuado en cada caso?

Características y requisitos de un ascensor hidráulico 

La principal diferencia entre un ascensor hidráulico y otro eléctrico es el tipo de accionamiento. En el caso de los ascensores hidráulicos, su puesta en marcha se obtiene a través de una bomba hidráulica conectada a un motor eléctrico.  

En este caso, la cabina sube por la inyección de aceite a presión del bloque de válvulas, que permite regular la velocidad del aparato. De ese modo, el motor se activa cada vez que el aparato sube. A la hora de bajar, la válvula se abre y los pistones de aceite tienden a vaciarse lentamente, haciendo que la cabina descienda suavemente por la acción de la gravedad. 

Características y requisitos de un ascensor eléctrico 

El ascensor eléctrico, por su parte, está compuesto por un sistema en suspensión que incluye la cabina y un contrapeso, cuya misión es equilibrar la carga de cabina y reducir la potencia de la máquina. 

En este caso, la tracción se obtiene a partir de los cables adheridos a la polea motriz de la máquina, que es un motor eléctrico y un freno electromecánico. Además, se incluyen diferentes elementos de seguridad: limitador de velocidad, paracaídas mecánicos o amortiguadores de foso. 

En resumen, el tipo de accionamiento es la principal diferencia que existe entre un ascensor u otro. Los elevadores eléctricos necesitan un motor eléctrico para subir y bajar. En cambio, los ascensores hidráulicos requieren un motor y una bomba para impulsar el aceite en los trayectos de subida. 

Instalación y consumo de energía de ambos modelos de ascensor 

Una de las principales características de los ascensores hidráulicos es su fácil adaptación a espacios pequeños. Este factor los ha convertido en aparatos especialmente útiles en edificios antiguos, en cuyos orígenes no se había planteado la instalación de un ascensor.  

Ahora bien, los ascensores eléctricos han evolucionado y los modelos sin sala de máquinas se han perfeccionado en cuanto a consumo y espacio se refiere. Además, si la tracción hidráulica se distinguía por ser menos ruidosa y más suave, los avances tecnológicos han igualado estas condiciones con respecto a los eléctricos. 

Como acabamos de mencionar, antes de la aparición de los sistemas de regulación de potencia, los eléctricos eran más ruidosos que los hidráulicos. Sin embargo, estos necesitaban mayor potencia de contratación. Al hablar de consumo, tenemos que decir que los variadores de frecuencia actuales han acabado con estas diferencias. Así, los ascensores eléctricos son tan suaves como los hidráulicos.

Espacio necesario para instalar un tipo de ascensor u otro

Los ascensores hidráulicos tenían la ventaja exclusiva de adaptarse a espacios reducidos. Sin embargo, esta situación ha cambiado tras la llegada de nuevos modelos eléctricos en los que el motor se instala en el hueco de arriba. 

A la hora de escoger un ascensor u otro debemos tener en cuenta varios aspectos, como el tipo de edificio o las necesidades a cubrir. Por ejemplo, un ascensor rápido necesita más espacio para alcanzar la velocidad deseada y frenar. 

Sin embargo, un modelo de ese calibre sólo es útil para subir muchas plantas. En caso contrario, sería un gasto innecesario. Por otro lado, puede que no merezca la pena instalar un ascensor de dimensiones reducidas, si en la cabina apenas hay espacio para una silla de ruedas o un carro. 

En realidad, cualquiera de estos ascensores es válido, pero hay que tener claras ciertas características: carga, velocidad, superficie de cabina, uso y elementos estructurales del edificio. 

Se trata de cuestiones muy importantes a abordar que debe estudiar un especialista. Instalar un ascensor eléctrico o hidráulico no es una decisión que suela tomar el cliente. 

Al tratarse básicamente de una cuestión de espacio, el profesional deberá asesorarlo para indicarle qué modelo es el que más le conviene o cuál es el único que se puede instalar. 

No hay que olvidar que el espacio puede ser muy limitado y hay que pensar en el modelo más factible, más allá de las preferencias del cliente.

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